Escoge elegir tu futuro. Para ello debes decidirte a ser responsable de tu propio futuro, si no estarás escogiendo no escribirlo. Debes escoger elegir. ¿Lo harás? Decide cómo quieres que sea tu futuro. Sé preciso.
¿Cuánto quieres ganar?
¿Dónde quieres vivir?
¿Cuánto quieres pesar?
¿Cuánto quieres pesar?
¿Cómo quieres ganarte la vida?
¿Cómo quieres invertir tu tiempo libre?
¿Con cuánto quieres retirarte?
Sin la respuesta a estas preguntas, ni siquiera podrás empezar a escribir tu futuro. ¿Cómo quieres invertir tu tiempo libre?
¿Con cuánto quieres retirarte?
Tómate tu tiempo para poder contestarlas todas. Adquiere una buena visión sobre tus puntos fuertes y débiles. Si vas a escribir tu futuro, debes ser profundamente consciente de las cosas en las que eres bueno y de las que no eres tan bueno. Pide a un buen amigo o a tu esposa/o que evalúen con sinceridad tus puntos flacos y fuertes.
Céntrate en explotar tus fortalezas y al mismo tiempo mejorar tus debilidades. Asegúrate de aprovechar tus puntos fuertes. No te olvides de tus debilidades, y en lugar de intentar apartarlas de tu camino fija pequeñas metas para mejorar en ellas. ¡Al mismo tiempo señala otras más grandes para las áreas en las que te sientes mejor!
Toma tres hojas de papel. En la primera escribe arriba, “Dentro de un año a partir de hoy...”. En la siguiente escribe, “Dentro de tres años a partir de hoy...”. Y en la última escribe, “Dentro de diez años a partir de hoy…” Después rellénalas. Establece un compromiso contigo mismo. A medida que vayas escribiendo, acaba cada frase explicando cómo lo harás.
Por ejemplo, puedes escribir, “Dentro de un año a partir de hoy....tendré 4.800$ en mi cuenta de ahorro, ahorrando 400$ al mes.” Empieza por llenar tu cabeza solo con la información que estimes necesaria para lograr el tipo de vida que estás escribiendo. Por ejemplo, si te cuesta ahorrar, deberías cancelar todos los catálogos que recibes a diario y que te incitan a gastar. En su lugar, invierte el tiempo que hubieras pasado hojeándolos consultando información financiera. Acostúmbrate a invertir tu tiempo en la conquista de tus objetivos.
Por ejemplo, cambia cinco horas semanales de televisión por cinco horas dedicadas a tus metas. ¡El próximo año habrás ganado 260 horas! ¡Uau! ¡Lo que podrías hacer con 260 horas más! ¡Prácticamente cualquier cosa! ¡No tienes por qué ser cómo un barquito de papel a merced del viento! ¡No tienes por qué vivir a expensas de los caprichos de otra gente o de las circunstancias! ¡Tú puedes
ESCOGER tu futuro! ¡Puedes escribirlo justo como quieres que suceda!Sí, habrá altibajos pero los superarás y finalmente llegarás a tu destino. Entonces, cuando llegues al final de tu vida, tú sabrás cómo lo hiciste posible, porque tú habrás sido el autor!
¡Muévete – escribe tu propio futuro! ¡Estás hecho para triunfar!